Una mirada a mi Buenos Aires querido luego de una larga temporada lejos de su vorágine y calidez. La gran ciudad en donde nací y pasé la mayoría de mi vida, con la óptica de un viajero de visita por 10 días.

 De cómo encontré Buenos Aires

Gustavo tenía razón. Buenos aires es la cuidad de la furia, se ve tan susceptible. Es la cuidad de las caras largas y las miradas evasoras. Buenos aires, una metrópoli que hace tiempo perdió el honor a su nombre, te lleva a su ritmo y si no lo seguís te pisotea, échale un ojo al de al lado o te manotea la billetera, la vorágine diaria te va comiendo poco a poco. Buenos Aires impone sus reglas, no necesariamente son las legales pero si las más prácticas para la individualidad ignorando el bien colectivo. Salgo de mi casa a realizar un tramite, y de repente me encuentro dando zancadas más grandes de lo habitual, tan apurado por alcanzar un bondi que nunca va a llegar a horario. Cuál canción olvidada con cada acorde que se repite voy recordando la letra. Me bajo del bondi y de nuevo me encuentro apresurado sin motivo alguno, de a poco te va llevando, de la mano de la gente y las bocinas. El trafico es un caso aparte, es una locura andar por la ciudad, bocinas por todos lados, un caos que me recuerda de nuestra ascendencia italiana. Los autos andan cual urgencia mortal y los peatones incluso peor, si alguno atina a respetar la señal roja de no cruzar lo hace abajo de la vereda con la mirada clavada en la siguiente esquina. Un auto dobla y toca bocina por qué los peatones lo obligan a maniobrar más de la cuenta. Pareciera que todos están en su mundo de auriculares y pantallas táctiles, imposible cruzar una mirada o una sonrisa, pareces un extraño caminando tranquilo y sonriendo. El shock inicial va dando lugar al amoldamiento de las reglas intrínsecas de esta urbe, sin pensarlo te encontras cruzando mal la calle, esperando cruzar abajo del cordón de la vereda y los auriculares son necesarios para escapar de los bocinazos. Total, todos lo hacen.
Picada con los pibes!

Picada con los pibes!

Birrita con nachito y Nico!

Birrita con nachito y Nico!

25 de Mayo en Chivilcoy!

25 de Mayo en Chivilcoy!

Asado con mis viejos!

Asado con mis viejos!

Un tecito con la abuela!

Un tecito con la abuela!

Por estos pagos la regla número uno parece ser: “no hables de política con nadie” pero todo el mundo te hace saber su opinión política de todo, imposible no safar de esta charla en estos tiempos, así como también las quejas de alguna falencia socio-política-administrativa  siempre encuentran lugar en la charla cotidiana. El circo televisivo cada vez es más repulsivo, 24hs repitiendo las mismas noticias cual taladro en la cabeza hasta que te entre por ósmosis: asesinatos, violaciones, las mismas noticias repetidas una y otra vez. No me sorprende igual, como alguien dijo alguna vez la mejor noticia es una mala noticia.
Mi querido lector no se confunda, Buenos Aires me gusta…. tanto como la aborrezco, me hallo en esta dicotomía amor-odio la cual se refleja en un viaje en bondi donde el tránsito te muestra su peor cara a las 18.30 atascado en un embotellamiento pero que se torna mucho más ameno al subir al mismo un guitarrero a cantarse unas buenas chacareras. Buenos aires tiene eso, es la gran ciudad que te devora con su caos y luego te sorprende con estas pequeñas cosas que muchos dan por sentado.
El alboroto diario se va apagando y la vida real comienza una vez que llegan los amigos y la familia, tomar mate hablarse cara a cara, reírse y recordar viejas épocas. Luego de los primeros 3 minutos del reencuentro, todo es como si no hubiera pasado el tiempo, los meses y años se esfuman en las anécdotas, las noticias y el mate. El mundo siguió girando cada vez mas rápido, pero lo importante no cambió, esta ahí, es intangible, pero se siente, la complicidad, la camaradería y amistad esta siempre presente, no importa cuantos kilómetros y horas nos separen, reconforta el alma saber que por mas lejos que uno este siempre cuenta con la familia Argentina.
Con el Ladri Team!

Con el Ladri Team!

Con las chichis!

Con las chichis!

El grupete bobo!

El grupete bobo!

Bondiola y choriiii

Bondiola y choriiii

Con la flia!

Con la flia!

Con la flia y la nueva juventud!

Con la flia y la nueva juventud!

Matando el tiempo en los aeropuertos

De nuevo en las tierras kiwis, esperando mi vuelo a Christchurch me encuentro en la terminal matando el tiempo de diversas maneras, y la escritura es una de ellas. Cinco de la mañana en Auckland, arriban los vuelos internacionales y puedo ver como espera la gente frente a la gran puerta de entrada hacia la Tierra Media, esa que solo hace media hora crucé por tercera vez en un año y monedas. No se amontonan ni lloran ni se escuchan gritos como en Ezeiza donde todo es algarabía frente a la puerta de arribos internacionales. Una estatua de 4 metros de alto de un Enano posando con un hacha es el recibimiento, luego todo tiene el mismo tinte que cualquier terminal.

Los aeropuertos tienen algo, no se que es, que me generan una sensación de alegría y pesadez. Por un lado puedo sentir la energía y excitación en el ambiente, gente que se va de vacaciones, otros por negocios, muchos reencuentros, despedidas y no pueden faltar las caras de sueño. Todo eso crea una atmósfera diferente a cualquier otro lugar,  y se puede sentir! Por otro lado las largas horas de espera me llenan de ansiedad, se pueden ver varios noctámbulos deambulando sin rumbo esperando algún vuelo distante, una que otra cama improvisada, miradas clavadas en las pantallas que anuncian los vuelos, los fasts foods, todas son postales de la “pesadez” en este pequeño mundillo de despedidas y reencuentros.

Debo esperar por la mama de Sarah para entregar un pedazo de Argentinidad que traje, Fernet, alfajores y dulce de leche! La llegada a Auckland me generó nostalgia y me hizo caer nuevamente en mi realidad, de la cual me había tomado un break. Se va a extrañar ser local y no hacer ni un mínimo de esfuerzo por hacerte entender, por los pagos, solo bastan las miradas y alguno que otro gesto para decir lo que queramos. Mas allá de la nostalgia ansío seguir con mi viaje, sinceramente estoy muy feliz con mi vida, me siento profundamente afortunado de poder vivir mis sueños, (con un coste bastante grande claro está) pero aun así, la motivación de explorar nuevos países y culturas sigue intacta, como una flama ardiente en mi corazón que no se apaga con cualquier brisa. Si acaso estamos predestinados, este seria mi destino, a pesar de extrañar, de las despedidas, la lejanía y el cansancio esto es lo que quiero, siento que estoy viviendo una vida de la cual puedo estar orgulloso, el día que deje esta tierra será con una sonrisa y una satisfacción de haberla vivido a lo grande. Escribir estas palabras me hace pensar en que me gustaría inspirar a otros a que realicen sus verdaderos sueños, mm quien sabe? Quizas esto termine siendo un blog de autoayuda! ja!! No creo igual… =P

Gran sorpresa me llevé al ver a Sarah salir del auto de su madre, ahora las horas que parecían interminables solo en el aeropuerto se convierten en una cuenta regresiva por aprovechar el tiempo juntos hasta mi vuelo al día siguiente por la madrugada. Al día siguiente a las 6 AM estaba partiendo a Christchurch para volver al punto de partida de esta mini aventura porteña que duro entre aeropuertos, cambios horarios, idas y vueltas como 15 días! Valió la pena cada centavo, hora y kilometro recorrido!

Con Madre y Padre en Ezeiza!

Con Madre y Padre en Ezeiza!

Con la flia comiendo ravioles!

Con la flia comiendo ravioles!

Los Primos y los niños!

Los Primos y los niños!

Sofi, la estrella de la flia!

Sofi, la estrella de la flia!

Acá como siempre dejo un video resumen!